En universidades de Piura, Junín y Lima

  • Sistemas de riego y de monitoreo de flujo inteligentes, así como novedosos métodos de purificación, son parte de las iniciativas.
  • Cuatro universidades —dos en Lima, una en Piura y otra en Junín— han apostado por desarrollar propuestas científicas a fin de mejorar el uso, calidad y distribución del agua en el país, a través de proyectos hoy financiados por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec).

    SE ADJUNTA INFORME DETALLADO.

    Estas iniciativas fueron incluidas en las 190 que se hicieron acreedoras de subvención por parte del Concytec en el marco de la Convocatoria Proyectos de Investigación Aplicada y Desarrollo Tecnológico 2018, desarrollada en convenio con el Banco Mundial (BM). Los montos entregados a cada proyecto fluctúan entre los S/ 63 mil hasta los S/ 500 mil, sumando un desembolso total de alrededor de S/ 57 millones.

    Dicho concurso, que estuvo a cargo del Fondecyt (unidad ejecutora del Concytec), tiene como objetivo fomentar la innovación de procesos, el desarrollo de nuevos productos o servicios u otras innovaciones tecnológicas. 

    Diagnóstico

    El 71% de la superficie de la Tierra está cubierto por agua, pero solo 2,5% de ese total es agua dulce, la que consumimos animales y plantas para subsistir. Así las cosas, no solo es un milagro que nuestro planeta tenga grandes cantidades de agua en estado líquido: es casi ya una suerte que la vida haya prosperado si tomamos en cuenta estas proporciones.

    En cuanto a la distribución global del fluido, el Perú ocupa el octavo lugar en el ranking mundial de países con mayor cantidad de agua, según la Autoridad Nacional del Agua (ANA), pues cuenta con 1.89 % del agua dulce superficial del mundo.

    El dato, no obstante, contrasta con la realidad: uno de cada tres peruanos no tiene acceso a conexiones de agua o, en el mejor de los casos, goza de un acceso restringido. De acuerdo con la ANA, no se trata de un caso de alta demanda y escaso producto: cada año desperdiciamos 37% del fluido, en gran parte por un mal uso en el sector agrario y por la alta demanda de industrias como la minera.  

    Los cuatro proyectos que financia el Concytec 

    1.    Universidad de Piura (Piura)

    La oferta de agua en Piura durante el primer semestre de cada año goza de un superávit, pese a que en el departamento se cultivan miles de hectáreas de arroz (casi 14% de la producción nacional), un cultivo de alta demanda hídrica, junto al banano orgánico, que del 2013 al 2017 pasó de exportar 8,000 toneladas anuales a casi 12,000 tan solo en esta región. Pero de julio a diciembre, la ausencia de lluvia deja a la región bajo el amparo de sus reservas de 650 millones de metros cúbicos de agua (450 MMC en el reservorio Poechos y 200 MMC en el reservorio Los Cocos).

    El trabajo de la Universidad de Piura se centra en el diseño de un riego por inundación optimizado, que emplea data real de las variables que afectan el proceso de producción del banano orgánico y mide la influencia del uso inteligente del agua en las características finales del fruto y su productividad a través de un modelo matemático. 

    2.    Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima)

    Sedapal señala que pierde el 28% de su facturación por tuberías rotas y redes clandestinas. Una de estas tuberías provocó a inicios de año una crisis sanitaria en el distrito más poblado del país, San Juan de Lurigancho. Episodios como este y otros con los que usualmente lidian Sedapal y otras proveedoras de agua potable y desagüe se deben al envejecimiento de las tuberías.

    El proyecto de la PUCP consiste en diseñar, implementar y validar en Lima Norte un robot móvil con sensores inteligentes para la detección y evaluación de fallas internas en tuberías de agua. Con ello, se busca incrementar la frecuencia de inspección y evaluación, realizar inspecciones de forma segura sin poner en riesgo la salud de las personas, reducir los gastos en monitoreo y mantenimiento de tuberías. 

    3.    Universidad Nacional del Centro del Perú (Junín)

    Al 2021, se espera un incremento de 35% en la producción lechera nacional, en comparación con las cifras alcanzadas en 2017. La región Junín aporta el 2,5% de este total nacional (Minagri, 2015). Por lo tanto, se prevé que la cuenca lechera del Valle del Mantaro continuará su ascenso productivo en los próximos años. Con ello, las aguas de la zona continuarán siendo usadas como insumo crucial de esta industria, pero, ¿habrá forma de recuperar el recurso hídrico a fin de darle un segundo uso?

    La iniciativa de la Universidad Nacional del Centro del Perú (Huancayo, Junín) tiene como objetivo recuperar los afluentes de la industria láctea mediante el uso biomasa microbiana autóctona y energía solar, mediante un proceso que no solo producirá agua sino también bioenergía de uso agrícola. Para ello, se empleará a la fauna microbiana presente en los cuerpos de agua de la zona a fin de promover su proliferación y que puedan actuar como agente descontaminador de los efluentes de la industria láctea.

    4.    Universidad Nacional de Ingeniería (Lima)

    La contaminación de aguas por concentración de arsénico no es un problema nuevo en el Perú. A inicios de este año, ha sido Pacora, provincia de Lambayeque, la localidad que ha tenido que soportar un corte de agua debido a que la concentración de arsénico en su recurso triplicaba el límite máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 10 μg/l. Asimismo, en el 2002 se encontraron niveles de arsénico en el río Rímac de hasta 780 µg/l. También se ha detectado arsénico en aguas subterráneas en zonas de Puno, Tacna y Moquegua. El metal causa desórdenes en la piel que pueden ser precursores de cáncer, mal que se puede extender incluso a la vejiga y el pulmón. Asimismo, problemas de desarrollo, neurotoxicidad, diabetes y enfermedades pulmonares y cardiovasculares.

    Investigadores de diversas áreas han impulsado procesos avanzados de oxidación (PAOs) que agrupan reacciones para la eliminación de los contaminantes, empleando tecnologías limpias y resultando en la destrucción, mediante oxidación avanzada, de contaminantes orgánicos persistentes, incluido el arsénico. Así, esta iniciativa de la UNI propone emplear el óxido de hierro como agente para estos procesos, habiéndose identificado como provincias metalogenéticas Paracas y Mollendo, donde abunda este material a muy bajo costo. Los componentes principales de los minerales de hierro son magnetita, hematita y goetita en distintos porcentajes, “los cuales podrán ser empleados, previo estudio en la adsorción-remoción de arsénico de las aguas y como catalizador en los procesos foto-Fenton like para la destrucción de los COPs”.

    ¡Estas son las últimas Noticias Destacadas!
    ¡Noticias Locales Destacadas!
    ¡Noticias Regionales Destacadas!
    ¡Noticias Nacionales Destacadas!
    ¡Noticias Destacadas de Economía!
    ¡Otras Noticias Destacadas!
    ¡Caricaturas, Fotos, Infografías y Vídeos Destacados!